Cuando Vd. compra un piso usado, a Vd. le dan un precio, el precio realmente es otro.
Los pisos usados están gravados al 7% del impuesto de transmisiones, así que al precio que le dan le tiene que poner este recargo. Pero además, Vd. tiene que hacer una escritura de compraventa y si hace una hipoteca otra, así que realmente un piso usado vale aproximadamente un 10% más del precio que le están dando.
Para saber si un piso usado vale su precio, el único sistema es ir mirando otros pisos usados durante un tiempo y comparar, no hay otro sistema. Cuando vaya a comprar, pregúntese si Vd. sería capaz de vender este piso por el precio que está pagando más este 10% de recargo.
Además el piso usado tiene otros gastos que Vd. no conoce. Por ejemplo es probable que las persianas no funcionen, o que dejen de hacerlo al mes de vivir allí. Cuando un vendedor va a vender su piso, lógicamente intentará que esté lo más agradable a la vista, y tratará de ocultar los defectos. Los pisos construidos en los últimos años carecen de insonorización y su techo a veces es el suelo del piso de arriba, así que trate de comprobar como va de ruidos este piso.
Otros problemas suelen ser los baños y cocinas, que cuando se quitan los muebles del vendedor, quedan para reformar.
En fin, piense que el piso usado debe de costar menos que uno nuevo, precisamente porque está usado, y que del precio que le dan hay un 10% de recargo entre impuestos, notarías y registros.
Si es Vd. empresario o profesional, piense que este recargo se lo puede Vd. ahorrar comprando el piso a IVA.